Lectura de tarot

Presencial

CO$150000.00120 min

Punto de encuentro coordinado previamente

El objetivo de esta consulta es conocer y profundizar en una situación, y aclarar dudas sobre ella. La lectura dura entre 60 y 90 minutos y está organizada en tres partes. La primera es la apertura del espacio: una breve preparación para iniciar la lectura y orientar la consulta según tus intereses. La segunda parte es la tirada: barajar, disponer las cartas y entrar en el tema que preguntas. Esta fase suele requerir más tiempo, porque permite profundizar en distintos aspectos de la inquietud. Por último, el cierre: un momento para integrar lo visto y dejar espacio para preguntas finales sobre la tirada. Si no tienes una pregunta en particular y solo deseas una perspectiva general de tu vida en distintos aspectos, las cartas pueden servir como medio de interpretación para ampliar la mirada. El tarot que se consultará es el Rider–Waite y se profundizará con un segundo mazo.

  • El lugar del encuentro presencial debe acordarse previamente. Por seguridad de ambas partes, las consultas presenciales se realizan en lugares públicos (cafés, restaurantes o librerías).

  • Si, pasados 15 minutos, la persona consultante no llega, el servicio podrá reprogramarse. Pasado este tiempo, la sesión se entenderá como realizada y no será reprogramable ni reembolsable.

  • Es posible cancelar la consulta con un máximo de 2 horas de antelación. En ese caso, la sesión podrá reprogramarse.

  • Los servicios en línea deben pagarse antes de la consulta; de lo contrario, el servicio no se realizará.

  • Los servicios en línea se realizarán mediante la plataforma Google Meet. La persona consultante recibirá un enlace para el encuentro.

  • Cualquier servicio, presencial o en línea, debe agendarse con un mínimo de 18 horas de antelación.

  • Durante la consulta, la persona consultante puede grabar el encuentro mediante “grabación de pantalla” o “nota de voz”, y tomar notas si así lo desea. La grabación, el almacenamiento y el resguardo de ese material son responsabilidad de la persona consultante.

  • Cualquier decisión que tome la persona consultante es de su exclusiva responsabilidad.

  • Ninguno de los espacios de consulta reemplaza un proceso de terapia psicológica ni la atención médica (o de cualquier otra índole clínica).